Ojos azules ®

Qué es eso que no pedí y que se ancló en mi piel.

¿Es justo eso que se queda en mí, cuando me voy?

Otra vez me sumerjo en mis palacios de memoria,

con esas horas que compartimos y de las cuales atesoré cada instante.

Los libros, la música, ese humo que provocaba fantasías. Todo está intacto.

Qué es eso que veo y comprendo al instante.

¿Entonces es cierto que no se puede explicar ni prevenir?

No elegimos quién se mete debajo de nuestra piel.

Sucede.

Así, sin aviso. Creo que tenía las defensas bajas. Sé que aún siguen bajas.

Otra vez me sumerjo en mis palacios de memoria:

ahí, todo se repite una y otra vez.

Ahí te digo todo lo que no te digo.

Ahí, me decís lo que quiero escuchar.

Y ahí, a veces, solo hay silencio.

Y hay una guitarra que suena y deja oír La forma de mi corazón.

Es un magnífico espectáculo. Es como arena que se escapa de mis manos.

Dios, el color de tus ojos.

La luz está apagada.

Te veo igual. Te oigo con los ojos cerrados.

No sabés nada de esto. Yo lo sé todo.

Quizá, en algún momento, coincidamos más allá de este buen gesto.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s